En la Comunidad 12 de Octubre, una comunidad indígena situada en la cuenca baja del río Pinduk, se llevaron a cabo reuniones profundas y significativas con toda la población local.

Este encuentro no solo representó un acercamiento entre dos pueblos, sino que también tejieron lazos de amistad y solidaridad que trascienden las fronteras geográficas. La colaboración entre Kawsak Sacha y las comunidades peruanas promete fortalecer los esfuerzos de protección ambiental y cultural en la región, demostrando que juntos somos más fuertes.

Más allá de ser defensores de la selva, este encuentro nos recuerda que somos guardianes de un legado ancestral, responsables de proteger y preservar la riqueza natural y cultural que nos ha sido confiada. La esperanza y el compromiso que se han generado a partir de este primer contacto histórico nos impulsan a seguir adelante, uniendo fuerzas en la búsqueda de un futuro sostenible y equitativo para todos.

En resumen, la unión entre Kawsak Sacha y Perú representa un ejemplo inspirador de cómo las conexiones humanas pueden superar fronteras, enriqueciendo nuestras vidas y fortaleciendo nuestra capacidad para enfrentar los desafíos globales que enfrentamos.

“No somos defensores de selva. Somos la selva que se defiende“